Excavar es un divertido pasatiempo para muchos perros, ya que les distrae de las actividades diarias, les proporciona una nueva forma de ejercicio y les permite explorar su entorno, quizás hasta el punto de descubrir nuevos juguetes con los que jugar. El problema de esta actividad “divertida” es que supone un problema para los propietarios, especialmente si los perros deciden que un preciado césped o un jardín de flores es el lugar ideal para una pequeña exploración. Esta breve guía se ocupará de ayudarte a evitar que tu perro excave.

Comprender por qué tu perro está excavando

Los perros pueden cavar agujeros por varias razones. Algunas pueden ser especialmente preocupantes para los dueños, como el deseo de escapar de la propiedad o de atrapar a una presa, pero muy a menudo el animal sólo busca divertirse debido al aburrimiento o para llamar tu atención. Mira dónde está cavando tu perro y el patrón de su comportamiento. ¿Cava junto a las vallas o en lugares al azar en los alrededores? Una vez que tengas una idea de la causa, puedes trabajar en la solución.

Proporcionar una solución basada en su comportamiento

Si tu perro busca escapar, haz todo lo que puedas para hacer seguros los espacios y convertir el patio en un lugar más atractivo en el que jugar. Si está escarbando para no aburrirse o para gastar energía, la solución más sencilla es asegurarse de que reciba suficiente estímulo mental y ejercicio a lo largo del día. Si han dado un largo paseo o han jugado por el parque, es menos probable que gasten energía cavando en el jardín.

Además, si tienen un juego o un juguete más divertido con el que jugar, el atractivo de lo que puede estar bajo el suelo o al otro lado de la valla se desvanecerá. El problema con este enfoque, sin embargo, es que por más que se intente distraerlos de este comportamiento, aún pueden sentirse atraídos por volver a cavar.